sábado, 2 de febrero de 2008

GIRAR Y GIRAR Y GIRAR Y GIRAR



A pesar de que nuestras mutuas culturas llevan enemistadas desde hace más de medio milenio, nunca he sentido rencor hacia las culturas árabes. Respeto a esa gente, y me apetece convivir con ella.

Con una excepción.

Existe un pequeño detalle que desencadena mi ira hacia lo árabe, y me hace desear que ardan en el Infierno. (el suyo, o el nuestro, o en un popurrí con lo peor de cada uno).

No estoy hablando de aviones que se estampan contra rascacielos, ni de mujeres lapidadas, ni de autobuses de turistas convertidos en queso grullere a golpe de ametralladora.

Me refiero a esa manera que tienen de servir los kebabs.

Estoy convencido de que lo hacen a mala leche. No creo que ningún islámico sea tan mortífero armando un misil de destrucción masiva como lo es armando uno de esos infernales recipientes de pan de pita con una caótica amalgama de carne, lechuga y salsas especialmente diseñadas para derramarse por cualquier resquicio.

Por esa razón, siempre que entro en un sitio de kebabs, pido un Dürum. Están más ricos, y prescinden de esa sádica costumbre de derramar su contenido a borbotones sobre tus dedos, o a través de la comisura de tu boca.

No sé cómo demonios se come un kebab. Tampoco creo que ellos lo sepan. Los fabrican para desmoralizarnos. Para demostrar al ingenuo cristiano occidental que, a pesar de unos cuantos siglos de Renacimiento, Ilustración y Revolución Industrial, seguimos siendo unos jodidos inútiles incapaces de evitar pringarnos las manos de mierda.

Putos kebabs...

Sólo hay algo peor que intentar comerse un kebab: Intentar comerte un kebab padeciendo los horrores de un herpes labial. La condenada herida labial te duele horrores cuando abres la boca al estilo carcharodon carcharias (no hay otra manera de que te quepa en la boca el trozo suficiente de kebab). Sientes cómo ese leviatán alimenticio se aleja de tu boca tras el mordisco, rozando la costra del herpes, resquebrajándola, bañándola de sangre...

El otro día me pedí un kebab para almorzar, y advertí demasiado tarde que tenía un herpes en el labio. Mietras luchaba con ese Moby Dick de cordero y lechuga, recordé con un flash-back estilo Brian de Palma que llevaba varios años sin comerme un kebab, y que... ¡¡La última vez que que me había zampado uno también tenía un herpes en el labio!

Eso me hace pensar en cómo funciona el cíclico infierno del Sansara. En cómo el Cosmos nos hace correr en una sádica rueda de Hamster... Nuestro destino gira... y gira... gira... como el mamotreto de carne del que sacan el kebab que tienes en las manos... fiel a todas esas doctrinas que sostienen que la vida te hace pasar por las mismas situaciones hasta que aprendes de ellas lo que debías aprender.

Flashazo. Regresamos del flashback. Veo de nuevo el kebab en mis manos, siento el dolor del herpes en mi boca, y me doy cuenta de que los dioses (o sus becarios) me han puesto una vez más en la misma encrucijada.

Sé cómo reaccionar en esas situaciones. Yo también jugué al Monkey Island en su día. Si regresas a la misma situación, es porque se te olvidó hacer algo la vez anterior.

Pienso en mi situación actual. Es muy parecida a la de hace años: Necesito encontrar trabajo. REMUNERADO. Está genial lo de hacer pelis y mover tus propios proyectos. Pero necesitas ganar dinero. Necesitas comer, y pagar un alquiler, y comprar billetes para ir a visitar a tu novia.

Entonces, me doy cuenta de algo: Llevo utilizando la misma cartera desde que era menor de edad. Es una cartera muy pequeña, en la que caben muy pocos billetes, doblados por la mitad, constreñidos, gritando (doloridos) que "¡¡Aquí no queda sitio para más billetes!!".

Me digo a mí mismo que si quiero ganar dinero, el primer paso es informar de ello a mi inconsciente, comprándome una cartera más grande. Una cartera de adulto, en la que quepan más billetes.

Termino de comerme el kebab. Lo pago, sabiendo que será lo último que pague con esa cartera que me acompaña desde las edades prepúberes. Escalo la calle Fuencarral, entro en una tienda, elijo la cartera que más sintoniza conmigo. Negra y sencilla. Lo suficientemente espaciosa. Vale justo lo que estaba dispuesto a pagar por ella, y cuando la pago, resulta que tiene un 20% de descuento. ¡Me cuesta incluso menos de lo que esperaba!

El ritual ha sido consumado.

Al día siguiente mi queridísimo amigo Jaime, gracias a la mediación de su amigo, el amabilísimo Alberto, consigue que los de Vaya Semanita (que están buscando a un guionista) me hagan un prueba. Hago la prueba. Un día más tarde, me despierta una llamada procedente de "Vaya semanita". Me han pillado para el puesto. Quieren que me incorpore cuanto antes.

Mañana parto hacia Donosti. El lunes empiezo a trabajar como guionista en "Vaya Semanita".

No puedo imaginar un programa de televisión en el que me pueda sentir más "como pez en el agua" que en el "Vaya Semanita" (de hecho, es lo que todo el mundo me dice). Si existiese todavía "Historias para no dormir", de Chicho Ibáñez Serrador, esos Monty Pythons vascos ocuparían el segundo puesto en el ranking, pero el reinado del gran Chicho pasó a la historia (envejeciendo como el vino).

Tampoco puedo imaginar muchas ciudades de España (o incluso del mundo) que me enamoren más que San Sebastián, alias Donosti, alias Mr Hostia.

Y, lo más importante de todo: Me van a pagar por escribir... y eso es algo que no sucedía desde hace más tiempo del que puedo contar con los dedos.

Desde hace mucho tiempo, he ido diciendo por ahí: "Si algún día gano el dinero suficiente, me gustaría vivir en San Sebastian". Como dice Xavi (mi, a partir de mañana y lamentablemente, ex-compañero de piso) ahora voy a vivir en San Sebastián para intentar ganar dinero. Aunque lo poco que ahorre lo invertiré en billetes y hostales para poder compartir más tiempo con mi querida Ariadna, que para eso somos jóvenes, coño.

No sé lo que me espera en Donosti, y eso quiere decir que no sé cuándo podré volver a actualizar este blog, ni con qué frecuencia. Debería haber empezado este post excusándome por haber tardado tanto en actualizar... y sin embargo lo voy a terminar advirtiendo de que la próxima actualización podría tardar incluso más que ésta.

Procuraré que no suceda.

He tardado tanto en volver a escribir aquí porque han sido unos días muy intensos. He estado inmerso en dos cruzadas a unísono: La de mover proyectos propios a diestro y siniestro, y la de buscar trabajo debidamente remunerado a diestro y siniestro. Si tenemos en cuenta el "nivelazo" de los contenidos de Vaya Semanita, y lo alto que tienen el listón, más me vale ser diestro y siniestro al mismo tiempo.

Dentro de mis pesquisas para buscar trabajo, redescubrí por enésima vez que (oficialmente) soy un completo inútil si se me saca de ciertas áreas laborales. Existe un área en la que soy simplemente semi-inútil: La ilustración. Me refiero al dibujo y toda esa mierda. Aproveché que tenía algo de experiencia en ese área para fabricarme un curriculum alternativo como "ilustrador", y un blog con una muestra de mi trabajo en ese campo, cuyo enlace voy a dejar aquí por si al alguien le apetece curiosearlo.

En un alarde de inintencionado derrotismo, llamé a ese blog:

ALMACÉN DEL ARCA DE LA ALIANZA

Lo cierto es que no esperaba que nadie me contratase como ilustrador. Siempe he sido autodidacta en eso del dibujo... y se nota. Me falta técnica. Me falta acabado profesional. Me falta "limpieza". Pero como estaba harto de ver cómo las editoriales publicaban mierda bastante peor que lo que yo hago, decidí que era hora de intentar comer también a través de ese oficio, recurriendo de manera justificada a algo de lo que a veces me han acusado injustificadamente: La cara dura.

20 comentarios:

ShOrTy dijo...

hola!!, ultimamente no he escrito comentario en tu blog, pero no creas que me lo pierdo, es solo que mi conéxión es tan lenta como las reacciones musculares de los extras de Rambo 2. y bueno, suerte en tu nuevo trabajo y pues si, el dinero no lo es todo, pero sin el no hay nada!!!!

por cierto he hecho una animación a lapiz y papel que me gustaría que vieras, te la enviaré a tu correo, aunque es laaaaarga, pero creo que quedó mejor que la que te he enviado de los muñecos de plastilina peleando. XD

byeeee

Gonzalo Navas dijo...

Juanjo,lo del kebab es bello,sencillamente te obliga a convivir con el caos y el desastre y aprender a disfrutar a pesar de que todo se desmorone.

En cuanto a Donosti....pues que me da penuski que te pires qunque me alegran enormemente las razones y las condiciones por las que te vas.Sé que lo vas a hacer genial y que te va a venir muy bien el trabajar bajo calendario,te va a refrescar mucho y va a constituir un nuevo peldaño en tu carrera como escritor.

Mañana hablamos.

Kike dijo...

¡¡Te piras!! Pues nada, muchísima suerte en tu futuro laboral... Esta claro que "Vaya semanita" es un GRAN programa y que San Sebastián es una ciudad COJONUDA. Los tres días que pase allí me quedé asombrado con la limpieza de las calles y la simpatía de sus gentes.
Espero que aun así te queden fuerzas para seguir luchando en el unvierso cinematográfico y sacar adelante alguno de tus proyectos.

Así que nada, disfruta de esta nueva era de tu vida vidosa ¡Te echaremos de menos!

PD-> Me han molado mucho algunos dibujos, especialmente el grifo con cola de serpiente que ruge en el acantilado.

PD2-> Adoro los Kebabs a pesar de su inevitable "efecto repugnancia".

Laia dijo...

Lo que dice Alex de la Iglesia es verdad PERO no se porque se extraña o indigna por ello, si en este país somos así con todo. Todo lo nuestro nos parece mal. Ya dije yo en su día que si Miguel Fleta hubiera sido italiano o americano, Caruso sería solo el segundo mejor tenor del mundo, porque por ahí fuera saben publicitarse y nosotros no. Y ahora a ese pobre no lo conoce nadie. De ser considerado el mejor del mundo a no ser nada. La respuesta es que era español y aqui pasamos de todo lo nuestro.

En cuanto al cine español en particular, yo también tengo mis prejuicios, lo reconozco. Pero he de decir una cosa muy importante, yo no vivo ni en Madrid ni en Barcelona, vivo en una ciudad mediana en la que llega MUY POCO cine español, quizás una o dos al año y a veces NI UNA -tampoco viene cine europeo, el año de En la ciudad y Goodbye Lenin tuve que comérmelas con patatas-. Por eso tampoco puedo decir que sepa mucho de cine español actual -en cada Premios Goya me alucino de la de películas que se hacen aquí, y solo es un mínimo porcentaje de ellas ojo, para que veas-, apenas conozco lo más "destacable", asi que para mi el cine español es solo lo que llega al ridículo multicines de ocho salas de mi ciudad -cosa que seguramente debe ocurrir en muchas de las capitales de provincia del país-, que es casi siempre temática social; niños maltratados o enfermos de cáncer, prostitutas agredidas, esposas agredidas, mujeres de mediana edad atrapadas en una vida sin sexo, sin amor y en un trabajo de dependienta que no tiene aire acondicionado en verano, gente en paro, inquietudes de adolescentes en el extraradio, vida de marujas, recreaciones de crímenes de la España negra... que vale, que ya sabemos que estas cosas pasan, que ya vemos los telediarios, pero el cine también está para alegrarnos el día, no para entrar en una depresión o para hacernos una exòtica y fascinante excursión guiada por Carabanchel.

Así que realmente es muy relativo eso de que el cine español no gusta en este país, en el que en muchos cines no ponen suficientes películas españolas como para escojer. En la que solo hay una o ninguna y si hay una casi siempre es un drama o una comedia correcta sobre gente corriente.

Y ojo, si pudieramos ver películas mas diversas también gustarían los dramas sociales, pero comer solo trufas de chocolate al final acaba hartando a cualquiera.

A mi las películas españolas que he conseguido ver después de cinco años de búsqueda por no verlas aparecer en el cine, me han encantado y algunas estan entre mis favoritas. Pero claro, eso en los cines que no estan en grandes capitales no llega porque no les parece rentable o que se yo, yo de esto no entiendo, es un follón.

Pero en fin, ánimo Juanjo, que al fin y al cabo es mejor tener quebraderos de cabeza por algo que te gusta hacer que estarte todo el día aburrido en un curro que odies y aguantes solo porque tienes messenger en el ordenador.

Juanjo Ramírez dijo...

Pequeña Shorty: Tengo muchas ganas de ver esa animación! No sé cuándo podré volver a conectarme a internet, pero cuando la vea, te comentaré.

Gonzi: Confío en poder escaparme algún que otro fin de semana a los Madriles.

Kike: Jajajaja. Tú y los monstruos ;P

Laia: De eso precisamente se trata. El problema no está en que seamos peores haciendo cine. El problema está en que ese cine no se mueve igual de bien que el yankie, ni con las mismas mafias.

Y encima, como dices, los proyectos que llegan son como un atracón de trufas.

Aunque este año sí hemos tenido unos cuantos títulos que prometen ir sumiéndonos en una dieta patria más variada.

Parto ya hacia la estación. Volveré por aquí cuando buenamente pueda.

Álvaro Loman dijo...

¡¡MUCHAS FELICIDADES POR EL TRABAJO!!

Ahora me pregunto...

¿Y el rodaje de Zombie Western cuando empezará?

Taluego!

albynubio dijo...

Pensaba que era el único paleto que no sabía comerse un kebab.

Con lo de las ilustraciones, pensaba que pondrías también las de la Metamorfosis de Kafka, que estaban muy simpáticas :p

Siempre me ha asombrado la capacidad que tenemos para trabajar sin reparos en lo que no es nuestra vocación, al menos temporalmente. Creo que tenemos miedo de empezar a trabajar en nuestros sueños y que nunca podamos alcanzarlos y por eso damos mil vueltas y hacemos un millón de cosas más en las que no nos preocupa ser el mejor. Al menos a mí me pasa, y cuando empiezo a trabajar en algo que deseo lo hago con pánico por si soy un inútil.

Sephiroth XI dijo...

Mi comentario tiene varios puntos:

1. Sí, te entiendo perfectamente, los kebabs son incomodísimos de comer, pero están tan ricos...

2. ¡Tío, enhorabuena por el curro! Lo has triunfao. Aunque bueno, si te trasladas a San Sebastián veo más complicado que al final puedas venir a la macha zombie.

3. Acabo de darme cuenta al entrar aquí de que el niño cuya foto tiene Álvaro Loman de perfil es exactamente igual que yo cuando tenía 7 u 8 años. Si la foto es de él cuando era chico, ¿será mi hermano gemelo y uno de los dos tiene padres adoptivos? Imposible, el chaval tiene un año menos que yo. Y si no es él, es posible que la foto sea mía pero no sé cómo ha acabado en la red. Tenemos que resolver este misterio.

Cata dijo...

Jo, y yo entro buscando sarcásticos comentarios sobre los Goya y me encuentro con esto...
A mi me encantan los kebabs e incluso se comerlos sin que se me caiga nada. Y lo del curro nuevo, enhorabuena! me encanta ese programa, y me encanta Sanse (he vivido allí cinco años) y lo tengo a un pasito. Si necesitas cualquier cosa dime (totalmente en serio y altruistamente)...

Espero que tengas mucha suerte!!!! me alegro muchísimo por ti!

Ahora que lo pienso, y teniendo en cuenta que cualquier día que haga bueno puedo cruzarme contigo por Ondarreta, Gros o el paseo de la Concha...creo que es necesario que lleves MI dvd de gritos siempre contigo.... :)

Flatline dijo...

Hola Juanjo... peazo paranoia los kebabs. Un día te contaré cómo el café es en realidad un invento de los extraterrestres para anular nuestros poderes telepáticos...

por cierto, te gustará la última entrada de mi blog ;)

Hatt dijo...

Enhorabuena por la cartera y acabarte el kebab. Y ya que estamos por el trabajo ;P . Y, por supuesto, suerte.

Laia dijo...

En referencia al estilo de tus dibujos, la primera muñeca de esta página me los recuerda, la
"Valentines" (por si cuando abres la página la primera ya es otra)

http://www.strangedolls.net/available_dolls.html

pani dijo...

¡Hoy es el día de la marmota, y te toca comerte un kebab, herpes labial incluido!
Tengo una amiga que dice que cuando se case lo celebrará en un kebab, solo por el gusto de ver al novio intentar comer sin marcharse el traje.
Los dibujos son muy estilizados, como los de las pelis con Marionetas de Tim Burton, Depp será una apuesta segura pero Jim Carrey tiene más pinta de barbero loco.

tomas dijo...

Juanjo, solote diré una cosa. ¡Felicidades! Te lo mereces.

Perdomo dijo...

Acerca de los Kebabs... podría hacer un docu acerca de los kebabs del mundo, mi experiencia es un poco limitada (UK, Alemania y España; en Portugal no encontré) pero decir que en Alemania valían lo mismo y eran unos señores Kebabs (por lo menos en la isla de Fehmarn en el baltico) y en UK eran más de andar por casa.

En Madrid molan y en Salamanca cuando estaba de bajona estaban más ricos todavía... Sin embargo el caso especial es en La Palma, donde está regentado por agarrate los nachos... VENEZOLANOS.

La verdad es que no me imagino a un Irani haciendo arepas o a un Sudanes haciendo cachapas, pero quién sabe.

Debería haber algún programa como vaya semanita en la canaria xD intentaré verlo por el imagenio ahora que usted trabaja por allí.

He conseguido un programa de stop-motion muy sencillito para el mac, a ver si me regalan unas hordas de playmobiles para rodar un corto ya que mis amigos están en la universidad ahora y no puedo contar con ellos xDD

Un saludote desde la isla bonita.

tomas dijo...

Perdomo y compatriotas.... aunque suene duro intuyo que NUNCA habra un programa asi en la Canaria... xD

Gonzo dijo...

Aunque tarde y mal, deje de nuevo que le felicite por lo de ¡Vaya semanita! (Ya lo hice por sms).... Efectivamente caer en un programa que ha sido capaz de usar el humor, y cómo, ante un problema, y cómo, que de fondo conlleva la violecia, y cómo..., Demuestra talento, sentido del humor..., y valor.

Decirle que me pasa lo mismo con los kebabs, y encima les he cogido manía por una mujer que se me cruzó (malamente)en el camino recientemente... Ella los adoraba... ¿Cómo se puede pedir doble el kebab?... En fin, yo también pido el Durum, o la pizza turca... Hablando de pizzas... ¿Cuándo algún ser lúcido verá negocio en las porciones de pizza estilo neoyorkino?... Aparte de la que está frente a los ideal (horribles), la de Tribunal y y la mejor, que está en la calle Fuencarral, casi con Gran Vía, siempre olvido el nombre, coño.

Pues nada, que le vaya bonito en Donosti, que usted lo escriba y lo coma bien, y decirle también que me gustan siempre las intenciones de Alex de la Iglesia, y todas sus películas tiene algo, y piensa mucho en el público, y entretiene, pero ésta última me he aburrido horrores... un huevo, y tres cuartos del otro... Qué se le va a hacer... Me mola más el blog sobre la peli.

Sach dijo...

Creo que hay un significado oculto en un kebab y no es demostrarnos lo inútiles que somos (para eso ya están los abrefáciles) sino el ponernos una prueba de superación. Después de comerte un kebab, en el nivel máximo de dificultad por el tema del herpes, te das cuanta de que puedes conseguir cualquier cosa que te propongas, como por ejemplo: ¡UN TRABAJO remunerado EN LO QUE TE GUSTA!
Enhorabuena, yo hace unos 2 meses que conseguí esa sensación.

Respecto a lo de abandonar tu blog... no dejes que tus comentarios se pierdan, si no puedes llevar tú solo el blog, por lo menos colabora en otros. Yo desde aquí pongo a tu entera disposición los míos.

Te seguiremos por la tele. Un saludo

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www.incisos.blogspot.com
www.futbosofia.blogspot.com

Hatt dijo...

Por cierto y sobre kebabs, en Zgz tenemos otro ejemplo de interculturalidad semejante (o casi) a lo que señala Perdomo:

un kebab situado en lo que era un restaurante chino. Y la verdad que resulta una mezcla rara. Dragones y lámparas chinas, conviviendo con los típicos posters de turismo de Turquía...

Otro efecto de la globalización...

Kino dijo...

Otro efecto de interculturización... En Telde (Gran Canaria) existe cierto restaurante chino cuyo propietario es español y el cocinero negro... Eso sí, la mujer del dueño es china, pero manda huevos de todas formas.

La próxima vez que pase por Telde a ver si le echo valor y como allí (si es que todavía existe, hace años que no paso por allí)