Acabo de ver en la Televisión Autonómica de Canarias un resumen del cine canario del 2007. Han hablado de TODO menos de Gritos en el Pasillo.
Tiene cojones que hablasen de nosotros en Telemadrid, en el resumen del cine DE TODA ESPAÑA del 2007, y no hablen de nosotros en nuestra propia casa.
El hecho en sí mismo es una tontería, y quizá sea un desliz del becario de turno. Pero no deja de ser un símbolo de cómo, desde que empezamos con Gritos, nos han tratado mejor en Madrid que en nuestra propia casa (exceptuando honrosísimas excepciones, por supuesto).
Tengo la intención de regresar en breve a Madrid, para seguir moviéndome por allí. Antes me daba un poco de pena alejarme de estas islas, y de la posibilidad de seguir luchando por hacer más proyectos en ellas. Ahora, no me da ninguna pena largarme de esta tierra en la que, obviamente, no somos profetas. Una tierra que no se cansa de prometernos cosas, para luego traicionarnos.
Pues claro que en el párrafo anterior he dicho una mentira. No sólo me da pena marcharme. Me produce incluso dolor.
Pero uno se cansa de luchar contracorriente por hacer pelis en su tierra, por el simple placer de hacerlo en su tierra, cuando, hoy por hoy, nos ponen muchísimas más facilidades en cualquier otro lugar del país.
