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jueves, 24 de mayo de 2007

FELIZ DÍA DEL ORGULLO NUTTIE


Mañana es el gran día.

Porque es el día del orgullo friki. Porque es el aniversario de la presentación de Han Solo en sociedad. Porque es el día de la toalla, para los seguidores de Douglas Adams. Porque toca Calipo A en el Círculo de Bellas Artes.

Y porque se estrena, por fin, y tras un parto dolorosamente largo, Gritos en el Pasillo.

Nuestros cacahuetes en pantallas grandes y pequeñas, por fin saltando del nido y volando libres por ahí.

Os pido una cosa como favor personal: Llenad los cines. Asaltad los Verdi de Madrid y Barcelona hasta que no quede una butaca libre. Superpoblad los Monopol de Las Palmas, cuando llegue el momento.

Porque son cines valientes, ¡con dos manises! Porque pocos exhibidores se han atrevido de momento a apostar por una película que se estrena al mismo tiempo en internet, y casi al mismo tiempo en dvd.

¡Pero si hoy día todas las pelis se estrenan al mismo tiempo en internet! Nuestra única diferencia es que nosotros ofrecemos también la posibilidad de hacerlo legalmente, contribuyendo con dos euritos a nuestra noble causa de ganar dinero para seguir haciendo más películas para ustedes.

Algunos exhibidores consideran una locura estrenar en salas una peli como la nuestra. Dicen: “¿Es que no os dais cuenta de que los frikis no pagan por ver nada? ¿Qué se lo bajan todo gratis?”

Hay varias cosas que decir al respecto.

Para empezar: ¿Qué coño es un friki?

Hoy día, el concepto friki se ha puesto tan de moda que ha quedado distorsionado y obsoleto. Es curioso cómo algo puede “pasar de moda” por el hecho de ponerse de moda.

En segundo lugar, hay que resaltar que el concepto friki se está utilizando como palabra comodín para definir a grupos de gente de lo más heterogéneos.

Los frikis no son una mente colmena. Son personas que simplemente se mueven por círculos similares, pero con actitudes diferentes. Lo hay que aman a Spielberg. Los hay que lo odian. Los hay del manga. Los hay del gore. Los hay en Enterprise. Los hay de los sables luz. Los hay de Cocodrilo Dundee y Noche de miedo. Los hay con camisetas de Metallica. Los hay con camisas a cuadros. Los hay con melenas. Los hay con gafas. Pueden ser tíos gordos inadaptados, o tías que están como una auténtico tren. Un tren impresionante, a veces con colorines, como el de Regreso al Futuro 3.

Hay freaks que adoran Gritos en el Pasillo, y hay freaks que la odian. Algo teníamos que tener en común con El señor de los Anillos.

Hay freaks que se avergüenzan de ser freaks, y freaks que se sienten orgullosos de ello. Ha freaks que odian la palabra freak y freak que la aman. Aunque todos la usan.

De un modo u otro, un verdadero freak lo lleva tatuado en el alma, y no es una decisión personal. Es una condena. Algo que si te toca, te toca. ¡Y estás jodido! Lo que ocurre es que cuando te joden bien, produce placer, y el resto del cosmos se puede ir al carajo.

Como decía mi admirado Mario Parra el año pasado, por estas fechas, en The Devil Rules the World, un FREAK es ese inútil que se deja 3.500 pesetas de las de antes en el disco de vinilo de la banda sonora de VIERNES 13 III, y soporta las miradas despectivas de la gente cuando se mete en el vagón de metro con su cómic del Capitán América.

Yo nunca he leído un cómic del Capitán América. ¿Soy friki? Yo me sabía de memoria los diálogos de El imperio contraataca, hasta que salieron los episodios I, II y III y perdí toda la ilusión por el universo de Star Wars. No puedo concebir la palabra “pusilánime” si no va seguida de la palabra “cortocircuito”. ¿Soy friki? Mad Max me aburre. ¿Soy friki? Cuando en Cannes otros se encandilan con postales de Goddard (a quien respeto profundamente) yo me encandilo con una postal de Schwarzenneger en Depredador. ¿Soy friki? He escrito todas las consonantes del apellido de Arnold sin leerlas en ningún sitio. ¿Soy friki? Aún no he visto cobra. ¿Soy friki? Pero me muero de ganas de verla. ¿Soy friki? Me gusta más Forrest Gump que El retorno del Jedi. ¿Soy friki? Me gusta más “Retroceder nunca, rendirse jamás” que “El puto paciente inglés”. ¿Soy friki? Tengo en el mismo pedestal a “Amélie” y a “Jungla de Cristal”.

Quizá ése sea el gran error hoy día: Que nos creemos que todos los frikis son frikis. Y peor todavía: Nos creemos que todos lo somos. Y peor aún: Nos creemos que eso “mola”, está “guay”, es “fucking cool”.

Y luego cometemos otro error: Acusar de no pagar por las cosas a un grupo que ni siquiera sabemos definir, y en el que nos empeñamos en introducir ¡¡¡a todo el mundooooooo!, como diría Gary Oldman en León. Que sí. Que habrá frikis que se descarguen todo del emule (sobre todo si tiene actores coreanos), pero también los hay que se compran el dvd de las peli, y luego se lo vuelven a comprar porque ha salido con una esquinita manchada en la parte izquierda, que no estaba en la edición anterior, y luego se compran la camiseta, y el muñequito...

Que hay frikis que gastan mucho dinero, y hay frikis que no gastan ni un duro.

¡Que los frikis son personas, joder! Si los pinchas, sangran, y todo eso que escribía Shakespeare sobre ellos en la época isabelina.

Así que os pido eso: Que si os apetece, nos ayudéis a demostrar que somos personas, que no nos pueden encasillar en seis letras, aunque a veces resulte tan cómodo y conveniente, que nadie puede pensar por nosotros, y decidir cómo somos, qué hacemos y qué no hacemos, qué nos gusta y qué no nos gusta.

Si esto de verdad os interesa, os invito a que vayáis a compartirlo con el resto de la gente a la pantalla grande, y que se lo recomendéis a todo aquél que conozcáis y que penséis que puede estar interesado en ello. Que si elegimos el día del orgullo friki, no es por jugar en la misma liga del Halcón Milenario, sino porque se trata en un día en el que, gracias al esfuerzo de gente como el señor Buebo, la gente hace algo precioso que lleva haciendo desde los tiempos del hombre de las cavernas: Salir por ahí, juntarse, conocerse, tener vida social, reunirse en torno de una hoguera, o un teatro, o un circo, o una pantalla de cine para escuchar historias. Y Gritos en el Pasillo es una experiencia muy especial cuando se ve rodeado de gente que sintoniza contigo y con la peli.

Yo que vosotros, tampoco me perdería Piratas del Caribe. Yo estoy deseando verla. Ojalá pueda escaparme esta noche para disfrutar con mi amigo Nut Sparrow... digo... Jack Sparrow.

Abrazos a todos, nutties y no nutties, frikis y no frikis, obispos, payasos, abogados, físicos nucleares. Todos vosotros. Nos sois porks. Sois personas válidas.