viernes, 11 de enero de 2008

¡¡¡GRITOS EN EL PASILLO NOMINADA!!!


Madrid me ha endosado un molesto dolor de garganta como regalo de bienvenida. No contenta con ello, se ha dedicado a regar ese dolor con una combinación implacable de viento y lluvia.

Pero nuestros compañeros de Abandomoviez nos han regalado algo que compensa con creces lo anterior:

¡¡Gritos en el pasillo ha sido nominada como mejor película de animación en los PREMIOS ABANDOMOVIEZ 2007!!

Esto compensa el hecho de que no hayamos sido nominados a los Goya ya que, para empezar, la Academia se negó a considerarnos película de animación.

Confiemos en que llegue un día en el que los premios Abandomoviez tengan más peso en la industria que los Goya, porque los abandomovieros se lo están currando, y la selección de pelis es potente.

Nosotros, sin ir más lejos, competimos con: .- "Beowulf" de Robert Zemeckis

.- "Nocturna" de Adrià García y Victor Maldonado

.- "Tortugas Ninja Jóvenes Mutantes" de Kevin Munroe


Así que la cosa está difícil. Aunque, si gana Zemekis, a lo mejor viene a recoger el premio y le podemos conocer en persona.

Asi pues, todo el que quiera votar (por nosotros, por otra, o a cualquier otra de las interesantísimas categorías) sólo tiene que clickear AQUÍ y registrarse.

¡Viva abandomoviez!

miércoles, 9 de enero de 2008

PISTACHUUUUSSSSKYYYYYYYYYY!!!!


Anoche, mientras lidiaba con el insonmnio, recopilaba conceptos que ayudaban a resaltar la cantidad de tiempo que hemos estado consagrados a Gritos en el Pasillo.

Esos conceptos eran chorradas (como cualquier concepto que se precie) pero al mismo tiempo, no lo eran (como cualquier concepto que se menosprecie). Como mínimo, nos ayudan a valorar o baremar hasta qué punto hemos invertido/desperdiciado/apostado tiempo en este proyecto.

Estos son alguno de los conceptos que asaltaron mi mente mientras le hacía la pelota al dios Morfeo:

- Cuando empezamos con Gritos en el Pasillo, grabábamos nuestros trailers y elementos de promoción en VHS, pues era el formato que estaba vigente en nuestro entorno.

- Cuando empezamos con Gritos en e Pasillo, no había pasado de moda lo de hacer pelis en Mini-dv con la Canon XL1, por la sencilla razón de que aún no habia empezado a estar de moda.

- Cuando empezamso con Gritos en el Pasillo, lo de homenajear al cine que nos estimuló en los años 80 era una rareza. Cuando por fin conseguimos estrenarla, también había pasado de moda esa intención, hasta el punto de saturar.

- Los niños que nacieron el año que nosotros empezamos con Gritos en el Pasillo, este año empiezan a estudiar en el colegio.


- Nuestra primera página web (www.gritosenelpasillo.COM) la tuvimos que cerrar porque excedimos con creces la tasa de trasferencia contratada en el servidor, a causa de que más de 15.000 personas de desargaron nuestro trailer en un mes. Eso ocurrió porque, cuando empezamos con este proyecto, aún no había entrado Youtube en nuestras vidas. (Cuando Alberto, nuestro productor ejecutivo, protestó a los propietarios del servidor, nos dijeron que en ese mes habíamos tenido la misma tasa de transferencia que productoras como Globomedia).

- Cuando iniciamos el proyecto "Gritos en el Pasillo", cometimos la osadía de creernos originales por homenajear a esa década de los ochenta que tanto nos había regalado a nosotros. Cuando por fin conseguimos estrenarla, lo de homenajear a los ochenta ya se había convertido en algo trillado.

- Cuando se me ocurrió la idea de Gritos en el Pasillo, tenía la edad suficiente para albergar la esperanza de de imitar a Spielberg, y Robert Rodríguez y Amenábar en esa cuestión de estrenar mi primera peli con 23 años de edad. Gracias a Dios, el inclemente Destino me concedió la oportunidad de estrenar mucho más tarde, como necesaria cura de humildad. En esas circunstancias, aspiré a estrenar con 25 años, como Orson Welles con Ciudadano Kane. El Destino también quiso negarme ese capricho para inocularme todavía más humildad.

Hoy en día, no recuerdo si la peli se estrenó teniendo yo 27 ó 28 años, pero tampoco me importa lo más mínimo. Conservo la esperanza de que ese detalle signifique que el Destino has cumplido con su obligación de dinamitar mi soberbia a base de ostias.

Con respecto a lo demás, ahí tienen el testimonio de un proyecto que se gestó cuando ninguno de sus ingredientes estaba de moda, pero que se estrenó cuando casi todos esos ingredientes comenzaban a estar obsoletos.

Así suele funcionar el mundo (o sub-mundo) del cine (o puta mierda). El dinero suele marcar la velocidad y la diferencia.

El mundo del cine es un mundo diseñado para reclutar utopistas y convertirlos en cínicos.

martes, 8 de enero de 2008

LOS REPTILES ARRASARÁN EN EL 2008, o... ¡¡ARRASARÁN EL 2008!!

Saludos a todos.

Desde que terminé el guión de "Reptiles del espacio exterior" le he concedido unas vacaciones de navidad al proyecto.

Pero los reyes magos ya están regresando a oriente, y ya le he dado una semanita de ventaja al año 2008. Ha llegado el momento de correr tras él. Y las iguanas gigantes también le perseguirán.

He sondeado el cyberespacio de manera leve y chapucera, y me he dado cuenta de que algunos de mis simpatizantes de lujo se han hecho eco de la noticia sobre la elección del guión. Gente como Kike (el amigo de los dinosaurios), Abandomoviez (y mis estimadísimos abandomovieros), Aullidos (que siempre aúllan a nuestro favor antes que nadie), Garbaje de Potanzos (ellos sí que son los más potanzeros), Cinema Vip (que el vip nos viene demasiado grande, pero ellos nos vienen demasiado bien), Encuentros en la tercera fase (siempre ecuánime y sincero), o Cine Cutre (que afirma que contamos con todo su apoyo, cosa que nos honra hasta más allá de la saciedad).

Por otra parte, tenemos al abandomoviero Tallero colaborando en la traducción al inglés del guión, y mis apreciados Lord Blackwell y Jenny han manifestado también su intención de colaborar en tal empresa, en la medida en que el tiempo y las obligaciones les permitan.


Por otra parte, buscaré el hueco para hacer ese dosier que me permita empezar a mover el guión por productoras de habla hispana. Y recuerdo que cualquiera de vosotros puede moverlo a su antojo, si lo desea.

¿Que todavía no tenéis el guión? ¡Os lo podéis descargar AQUÍ!

Mientras todo ello tiene lugar, me dispongo a hacer un sondeo en este blog.

Acabo de colgar cuatro encuestas, gracias a las cuáles podré conocer vuestra opinión sobre cuál de los cuatro actores que se proponen os gustaría ver encarnando a cada uno de los cuatro personajes que (valga la redundancia) propongo también.

Los actores a elegir son los siguientes:

LOU DIAMOND PHILIPS

El tipo que canta en "La bamba", que dipara en "Arma joven" y en "Equipo mortal", que muere en "En honor a la verdad".

FERNANDO RAMALLO


Que se dio la mala vida en "La buena ídem", que se recorrió toas las "Carreteras secundarias" con Resines. El jugador de rol que nos retrató a todos en "El corazón del guerrero".

ELOY AZORÍN



El hijo de Santiago Ramos en "Como un relámpago". Corriendo ahí, con la camisa desabrochada al viento. El celebre protagonista de "La china del puente". El que hace en "Todo sobre mi madre" el mismo papel que Steven Seagal en "Decisión Crítica" (aparición estelar, dos frases y ¡zas! Lo matan). Que podría firmar en ingés como Thetoday Make-Piss (El hoy, haz orín).

GONZALO NAVAS


Sabéis que no podría faltar mi actor favorito. El dibujante más desquiciado de Gritos en el pasillo, el atracador más carismático de Los Serrano. Ramón Rodríguez, el hombre que coge tarde los chistes.

Y estos son los cuatro personajes a elegir:

ÓPTIMUS PRÍMIBUS:

El romano duro por excelencia. Barba de tres días, borracho, amargado, violento. Un cruce entre Gladiator y El último boyscoutt.

NERÓN:

El villano más adorable del cine de reptiles alienígenas. Y uno de mis villanos favoritos en esa larga lista de villanos que he escrito a lo largo de mi vida. Confieso que incluso me cae bien el muy cabrón.

TITUS:

El antagonista de turno, que juega todo el rato a soy bueno, pero soy malo, pero también soy bueno, pero malo... te mato, pero te aprecio... Joder, soy un mandao...

TIBERIUS:

Un personaje secundario. Pero también uno de mis favoritos. Me encanta el carisma que tiene. Se pasa toda la peli uniformado, y cada vez que le hacen un pregunta o le dan una orden, se cuadra a lo militar y habla gritando como si les estuviesen estrujando las entrañas. Confieso que lo escribí inspirándome en los militares de Gritos en el Pasillo.

Todos sabemos que este sondeo es meramente orientativo. No depositéis vuestra esperanza en la posibilidad de que el resultado de las votaciones tenga su reflejo en la película (porque, para empezar, lo tenemos muy crudo para hacer la peli). Algunso de los actores no tienen la edad suficiente para afrontar algunos de los personajes.

Y, obviamente, hay factores incontrolables, como que el actor en cuestión tenga cosas mejores que hacer que participar en la peli. O que el productor que quiera hacer la peli recurra a esa cosa que rara vez hacen: Imponer a los actores.

Todos sabemos, por ejemplo, que si Elías Querejeta decidiese hacer la peli, insistiría en que la protagonizase Hulk Hogan.

Por cierto: He visto en las noticias que uno de los candidatos a la presidencia en USA propone a Chuck Norris como ministro de defensa. Esto... eh... eh... esto... estoy soñando... que alguien me pellizque... que alguien me muerda los pezones y derrame plomo derretido en el agujero de mi ombligo...

Pues eso. Tenéis un mes para votar.

domingo, 6 de enero de 2008

¡¡¡FREAK!!!


Aunque ahora tenga cámara de fotos, las sigo haciendo desde el otro lado de la ventana. Es lo que tiene estar lovecraftnianamente enfermo.

El otro día, mi querida Ariadna me preguntó por qué mis amigos y yo decimos ahora la palabra "freak" en lugar de "friki". Eso me llevó a hacer sobre la marcha una reflexión que probablemente todos hemos hecho:

Estamos empezando a utilizar el término "freak" porque nos han robado el de "freakie" (o friki).

La moda, o ese conglomerado amorfo denominado gente, han hecho que suceda con la palabra "friki" lo mismo que sucede cuando uno vierte agua en un café.

Sí. El término "friki" está aguado. Ha perdido el sabor, e incluso el sentido de su definición. Desde el momento en que el calificativo de "friki" se convierte en algo guay, e incluso integrado y apreciado socialmente, deja de servir para describir a esa corte de engendros que motivaron su uso en el pasado.

La palabra "freakie", posteriormente simplificada en "friki", debió empezar como un insulto. Alguien debió reciclarla para despreciar a esos tipos inadaptados, de gustos más bien raritos y costumbres sociales consideradas patéticas.

Pero ese grupo de gente adoptó el término con orgullo, y lo empezó a enarbolar cual estandarte. Es algo parecido a lo que sucedió con aquel grupo de pintores del XIX al que, para vituperarlos y ridiculizarlos, pusieron el mote de IMPRESIONISTAS.

Pero esos pintores acogieron el mote con orgullo y lo convirtieron en el nombre de una corriente artística.

¿Os imagináis que hoy día, en un cócktel de alta sociedad, dos tipos encorbatados tuvieran esta conversación?:

- Jo, Borja, tío. Ayer hice un dibujo de mi casa, mira.



- ¡Jo, tío! ¡Qué impresionista!

- Ya... Fíjate... Es que vi la casa y fue la energía que me dio, tío...

Pues algo parecido pasa con la cuestión friki:

- Mira, tía. Me he comprado un estuche de "Hello Kity".

- Jo, Araceli. ¡Qué friki, por favoooor!

O bien:

- Jo, Chemi. Cómo te gustan los chistes macabros.

- Sí. Es que soy un poco friki.

O:

- Ayer me dio la vena friki y me vi la seguna del Señor de los Anillos. El bicho ése que parece un somalí, está mazo de currado.

O incluso:

- ¡Jo! ¡Qué friki el tío! Lleva la contabilidad de su casa en el Excel. (Bueno... ésta última, tal y como veremos a continuación, puede entrar en la categoría de "freak")

Creo que es por esa clase de cosas por las que muchos, de una manera más bien inconsciente, hemos ido regalando la palabra "friki" a la masa, para que se la folle por todos los agujeros que quiera, y hemos regresado a la raíz.

FREAK.

Etimológicamente, ya sabemos todos que "freak" viene del inglés, y viene a significar "bicho raro, monstruo, aberración".

Y creo que no es freak quien quiere, sino aquél a quien le toca serlo. Es como ser zurdo. Y no tiene que ver tanto con la conducta del individuo, ni con su cultura de cine, de comics, o de figuritas de Warhammer.

Tiene que ver con la pasión que se siente hacia ese tipo de cosas, o hacia cualquier otro asunto que implique una inadaptación social o rasgo aberrante a los ojos de la sociedad imperante.

Creo que lo que convierte a alguien en freakie no es saberse el nombre del chino de "Remo: Armado y peligroso", o el nombre del director de "Retroceder nunca, rendirse jamás". No es tener una colección de 15.000 comics y pensar que el Batman de Burton es una mierda porque no es fiel al espíritu del cómic. Tampoco es intentar imitar a Alby en su obsesión por ampliar las imágenes de "Blade Runner" y averiguar qué pone en la partitura del piano y poder tocar la melodía.

¿Qué puede convertir a alguien en freak? Pues a lo mejor, que te rechacen en un puesto de trabajo porque en la entrevista de trabajo te has negado a darle la razón al entrevistador cuand te dice que "Los goonies" es una peliculilla menor. O tal vez sea de freak lo que hacía mi amigo Migue de pequeño cuando jugaba con sus Gi-Joe: Cuando un muñeco moría en combate, lo enterraba y no volvía a jugar con él.

Yo, por ejemplo, pocas veces me siento tan freak que cuando estoy en medio de una conversación de gente de Derecho o Empresariales, y deseo con todas mis fuerzas que dejen de hablar de temas "importantes" y mencionen a Harry Potter, o a la Atlántida, o al Deinonichus, para poder participar en la conversación.

jueves, 3 de enero de 2008

PARA QUE VEÁIS QUE NO SIEMPRE ME CABREO CON FILM-AFFINITY

Muy buenas.

Lo cierto es que hace tiempo que dejé de leer críticas de Gritos en el Pasillo.

A estas alturas creo tener una idea bastante objetiva acerca de los fallos y los aciertos de nuestra peli. Y si pongo en google "Gritos en el pasillo" me mareo de la cantidad de estímulos (buenos y malos), y ése es el mayor de los regalos.

Pero sí tengo por costumbre visitar de vez en cuando las críticas de Film Affinity, por la simple razón de que la tengo enlazada en el blog desde que, hace tiempo, un apreciado lector de este blog me recomendó que así lo hiciera.

Hoy, por primera vez desde la irrupción del tal Kingo, que tanto dio que hablar en este blog, ha aparecido otra crítica negativa de Gritos en el Pasillo en Film-affinity.

La opinadora en cuestión responde al nombre de Una_de_ellos, y pueden leer aquí su crítica.

No quería dejar pasar la oportunidad de hablar del tema, para demostrar que, en circunstancias normales, acepto bastante bien las críticas negativas.

Así pues, procederé a explicar qué es lo que diferencia a esta nueva crítica de aquélla otra que me sacó de mis casillas el verano pasado.

Alby descubrió hace tiempo la fórmula para distinguir una crítica destructiva vehemente de una crítica negativa ecuánime. La fórmula es muy sencilla:

"Si no dicen que la música está bien, significa que no son objetivos, y que sólo pretenden hacer daño y destruir".

Y eso, amigos míos, es una gran verdad. En una película tan extraña como la nuestra, casi todos los factores están sometidos a consideraciones muy subjetivas, y eso implica que uno puede conectar o no conectar con nuestra propuesta. Pero el hecho de que la música de Gritos está de puta madre, eso es casi objetivo. Y eso lo debería reconocer incluso quienes no conecten con la peli.

En la crítica de Una_de_ellos, hablan bien de la música (e incluso de otros aspectos de la película). Y eso es, amigos míos, lo que la convierte, a mis ojos, en una crítica coherente, formulada con un mínimo de criterio, en lugar de con la vehemencia (telonera habitual de la ignorancia).

Dicho esto, quisiera agradecer la oportunidad que me da esta crítica de aclarar unos cuantos asuntos.

En primer lugar, decir que sólo hay una cosa que me ha ofendido en la crítica de Una_de_ellos, y se trata de la misma que me ofendió de manera significativa en aquella del señor Kingo. Me refiero a la eterna cantinela de afirmar que hace falta mucha cara dura (o mucho morro) para hacer una peli como la nuestra.

Ya he respondido a eso mil veces. Pero nunca me cansaré de seguir insistiendo en ello. Y... sí. Voy a volver a decirlo, aun a riesgo de que me llaméis pesado: De todas las cosas que podéis decir de Gritos, la que más me dolerá siempre, es eso de que "hay que tener mucha cara dura" para hacerla.

Sacar adelante Gritos en el Pasillo, luchando contra viento y marea durante cuatro largos años, fue un auténtico infierno. Esta película la ha hecho muy poca gente, pero esa poca gente se ha dejado la piel en ello. Esa gente, entre la que yo también me incluyo, ha perdido años de vida, ha deteriorado sus relaciones personales, se ha llevado batacazos, decepciones, ha salvados obstáculos que parecían insalvables, se ha hecho heridas irreparables en el alma, o la inocencia, o como se quiera llamar. Y ese tormento, amigos míos, no es el camino que eligen los caraduras.

No me gusta ir de victimista. Gritos nos ha dado también muchas satisfacciones, y podríamos haberlo pasado incluso peor (ahí está Coppola para demostrarlo). Pero sí me gusta dejar claro que Gritos en el Pasillo puede ser mejor o peor. Puede gustar o no gustar. Pero es una peli honesta, hecha con corazón y esfuerzo, no con caradura.

Hay una frase en la crítica que nos ocupa que me ha hecho especial gracia:

"esta película está pidiendo a voces solidaridad al espectador, suplicando una oportunidad; lo siento, la navidad ya pasó."

Creo que sé lo que pretende expresar con esa frase, pero aprovecho también la oportunidad para matizar: Yo creo que Gritos no pide la solidaridad del espectador, sino su COMPLICIDAD.

Y eso reincide sobre lo que comentaba al principio, acerca de que estamos ante una peli con la que uno conecta o no conecta. Así pues, acepto sin ningún problema que la autora de la crítica mi realización le parezca "cutre" y "tramposa", que la peli le parezca "una idea mal llevada" o "un cuento ya contado".

Obviamente, eso son opiniones personales totalmente aceptables, o incluso hechos demostrables que a algunos pueden inspirar tanto rechazo como simpatía inspiran en otros.

No obstante, esta crítica me brinda también la oportunidad de explicar algo que mucha gente ha parecido no entender. Algo acerca de nuestras intenciones.

A pesar de que nos hayan vendido como una peli tan original o rompedora, no es ésa la filosofía de la peli. Os aseguro que Gritos es una peli muy humilde, sin más pretensiones que las de entretener, contar una historia pequeñita y sencilla. Un cariñoso homenaje a la serie B de terror, y al tipo de cine con el que crecimos. E incluso a la literatura que despertó nuestra inquietud en la adolescencia.

Evidentemente, una película que reconoce de manera tan clara a sus deudores, no puede pretender descubrir la pólvora, ni ofrecer algo nunca visto. Si es eso lo que buscas, Gritos en el Pasillo no es tu tipo de peli.

Creo que la señorita Una_de_ellos ha entendido eso a la perfección, pero quizá está un poco indignada al pensar que nosotros sí pretendíamos "vender gato por liebre". A todos los que puedan estar en su mismo caso, les aseguro que no es nuestra intención.

La pequeñez de nuestra peli es directamente proporcional a la pequeñez de sus personajes, y también así de pequeñas son sus pretensiones en lo que a "sentar cátedra" se refiere.

No pretendemos reinventar el cine con esta peli, ni nada parecido. Sólo queremos dedicarle un pequeño poemita a ese cine que tanto amamos. Un pequeño pastelito de frutos secos, como ésos que hacen los libaneses.

A riesgo de extenderme más de lo que podéis soportar, aclararé también una tercera cosa, relacionada con otra de las frases de la crítica:

"Lo original se queda simplemente en la peculiaridad del reparto; plastilinas, telas y otros materiales ya fueron utilizados en otras ocasiones con mucha más precisión y éxito en animaciones tan extraordinarias como puede ser Pingu, al que ni siquiera hacía falta entender."

Esa frase la debo contestar, ya que la estética de la peli y el uso de los materiales mencionados no sólo nos atañen a Alby y a mí, sino también a nuestro director artístico Raúl (otra de esas personas que se dejó la piel y el alma en el asunto).

Ya lo dije en el making of de Gritos, pero lo repito aquí: La falta de precisión y "buen acabado" de los escenarios y atrezos de Gritos en el Pasillo es algo intencionado. Raúl es capaz de hacer cosas muchísimo más elaboradas y complejas, pero la peli no lo pedía.

Aunque nos han comparado mucho con Tim Burton, en todo momento fuimos conscientes de que no podíamos hacer unos decorados como los de "Pesadilla antes de navidad". Esa clase de estética burtoniana está inspirada en el gótico: figuras alargadas, curvas suaves, decisiones estéticas, en definitiva, que evocan ligereza. Porque en eso consistía el gótico: En evocar la espiritualidad a través de generar la sensación de ligereza e ingravidez en la materia.

Y en una película de cacahuetes, sin embargo, hay que diseñar un mundo acorde con los frutos secos... y los frutos secos demandan todo lo contrario a lo que propone el gótico. Son elementos primarios, viscerales, cáscara, rugosidad, aspereza, imperfección, textura, materia recién brotada de la tierra. Fabricar un entorno en armonía con esas connotaciones nos aleja del neo-gótico y nos lleva por senderos más expresionistas, e incluso naif.

Con esto quiero dejar claro que el aspecto tosco y primitivo no se debe ni a la falta de presupuesto, ni a la falta de talento de nuestro director artístico. Raúl, muy al contrario, ha demostrado una entereza y una inteligencia tremendas, al aceptar adaptarse a las exigencias del proyecto. Y no fue la falta de dinero la que nos hizo tirar por esa estética tan primaria. Más bien al contrario: Elegimos el proyecto de Gritos en el Pasillo porque sabíamos que no exigía dinero.

De hecho, nos hemos permitido muy pocos caprichos timburtonianos en la peli. Alguna que otra ventana, algún que otro árbol y algún que otro mueble. Es más fácil encontrar influencias de caligarismo, y expresionismo alemán en general, de Munch, de Corman...

Y para terminar (¡¡Sí!! ¡Ya termino! ¡¡Lo prometo!!) responderé al último párrafo de Una_de_ellos:

"Algún día reuniré la fuerza suficiente para dar el paso y realizar yo misma una animación pero con mis peluches, mis grandes amigos de olores extraños y gran desconcierto en la mirada. Espero que para entonces tengan la misma consideración conmigo que la que yo he tenido con el Juanjo éste :)."

Yo, por mi parte, acogeré esa animación con mucha consideración y muchísimo cariño. Esto de hacer películas (o película y media) me ha enseñado a intentar tratar con cariño cualquier creación audiovisual. Sobre todo, aquéllas que se hacen con pocos medios, o en circunstancias difíciles.

Si la señorita Una_de_ellos llega a leer estas palabras, desde aquí la animo muy encarecidamente a que realize esa animación con peluches. Se sufre bastante haciendo esa clase de cosas, si son mínimamente complejas, pero se aprende y se disfruta más todavía con ello.

Los dos primeros cortos que hicimos Alby y yo estaban hechos con ositos de peluche. Y mira: Ahora estamos aquí. Hemos sacado adelante una peli y, al margen de que a algunos les guste esa peli menos que a otros, eso hace feliz a más de una persona, y nos ayuda a trabajar en el trabajo que más nos gusta en este mundo, por mucho que a veces nos quejemos.

martes, 1 de enero de 2008

HABRÁ QUE REGRESAR A MADRID

No quiero que lo de criticar a la Televisión Canaria se convierta en una costumbre, pero acabo de ver (o de no ver) en ella algo que me aguijonea para volver a escribir aquí.

Acabo de ver en la Televisión Autonómica de Canarias un resumen del cine canario del 2007. Han hablado de TODO menos de Gritos en el Pasillo.

Tiene cojones que hablasen de nosotros en Telemadrid, en el resumen del cine DE TODA ESPAÑA del 2007, y no hablen de nosotros en nuestra propia casa.

El hecho en sí mismo es una tontería, y quizá sea un desliz del becario de turno. Pero no deja de ser un símbolo de cómo, desde que empezamos con Gritos, nos han tratado mejor en Madrid que en nuestra propia casa (exceptuando honrosísimas excepciones, por supuesto).

Tengo la intención de regresar en breve a Madrid, para seguir moviéndome por allí. Antes me daba un poco de pena alejarme de estas islas, y de la posibilidad de seguir luchando por hacer más proyectos en ellas. Ahora, no me da ninguna pena largarme de esta tierra en la que, obviamente, no somos profetas. Una tierra que no se cansa de prometernos cosas, para luego traicionarnos.

Pues claro que en el párrafo anterior he dicho una mentira. No sólo me da pena marcharme. Me produce incluso dolor.

Pero uno se cansa de luchar contracorriente por hacer pelis en su tierra, por el simple placer de hacerlo en su tierra, cuando, hoy por hoy, nos ponen muchísimas más facilidades en cualquier otro lugar del país.

PÉREZ USKY


Como ven, el regalo estrella de estas navidades ha consistido en una cámara de fotos digital para que, según palabras cuasi textuales de mi padre, "deje de colgar en el blog esas fotos de mierda tomadas con la webcam a través de la ventana".

Lo gracioso de vivir en Canarias, es que uno ve las uvas por duplicado. Las de la medianoche peninsular las vimos a través del Canal Andalucía, ya que mi prima, la guapísima Silvia Medina, daba las uvas en Canal Sur, por segundo año consecutivo.


Aunque su nombre artístico sea Silvia Medina, se trata de Silvia Ramírez Medina, hija de nuestro aclamado director del MANÍcomio, Garpar Ramírez. De casta le viene al galgo-nuez.

Las uvas de la medianoche canaria las vimos en la Televisión Autonómica, tras el habitual, ingeniosísimo y considerablemente gracioso retrato social de Manolo Vieira.


Lo de Manolo estuvo bien. Pero lo de seguir las uvas por la autonómica... ¡Craso error! La transmisión falló en la uva número 7, y las 5 restantes nos las tuvimos que tragar con campanadas imaginarias.

¡Si es que no se puede confiar en una tele que se niega a comprar Gritos en el Pasillo!

Después de las uvas, lo de siempre: Champán, turrón, sidra, jaggermeister, regalos, fuegos artificiales desde tres direcciones distintas, reflejando sus colorines en el mar...

Poco después, la noche se terminó para mí. No salí, ni me encorbaté, ni me fui a mear a ningún lugar en el que los borrachos vomitan.

Otros años sí me ha apetecido un poco de vidilla noctámbula en año nuevo, pero llevo varios días lidiando con un molesto catarro, y tenía la sospecha de que anoche, durante la fiesta, el catarro me iba a pedir salir de una manera más formal. Preferí no darle la oportunidad.

Pero no fue el catarro el único elemento disuasorio. Últimamente siento una especie de "pereza (o perezusky) social". No llega a ser misantropía. Quizá ni siquiera sociopatía. En todo caso, agorafobia.

Y como tengo la suerte de compartir estos momentos con una novia que se siente de manera similar, celebro el advenimiento del 2008 bajo un edredón, y sin corbata.

Con respecto a los nuevos propósitos para este nuevo año y toda esa mierda, cada vez estoy más convencido de que los ciclos del hombre deberían comenzar armonizados con los demás ciclos de la naturaleza y, por tanto, confío en que mi auténtico ciclo comience en primavera, allá por el mes de marzo.

Así que todavía tengo más de dos meses para llegar a ese momento con las maletas existenciales preparadas.

Feliz 2008